Te hablo a ti; si, a ti, que te empeñaste en dar a conocer la verdad de lo que era el desorden y el vacío; que a pesar que te disfrazaste, siempre fuiste el directo culpable de esa travesura que abrió los ojos al conocimiento y nos condenaste a saber y a no encontrar, a deambular, como al viejo Caín.
Tu hijo temerario vigiló con espada de fuego; nos privaste de la eternidad, de una eternidad ciega, para presumir de ti mismo y luego nos hiciste.
Comparado a una hermosa estrella, a un ser de luz, no creo que aquéllo haya sido en vano, pues ocupas un lugar importante en la Corte Suprema, de donde presuntamente te expulsaron por hereje, por rebelde, por querer usurpar un lugar que siempre te ha pertenecido.
Pero ¿como no ibas a estar lleno de soberbia, si eres el mas bello de entre los seres?
La maldad se mimetiza en lo que dicen, es bello; la bondad suele ser aburrida y segura. Así Eres. Eres ambos, indefinible.
La maldad se mimetiza en lo que dicen, es bello; la bondad suele ser aburrida y segura. Así Eres. Eres ambos, indefinible.
¿Como pretendían que no quisieses subir a lo mas alto, si estás dotado de cuanta cualidad pueda describirse?
¿Desde cuándo se empezó a encubrir el orgullo y la vanidad, y empezó a aflorar la Santidad como meta malvada del hombre?
¿Como puede exigirse la Santidad inalcanzable para los hombres y obligarlos a una ilusoria imagen en el espejo que nunca llegarán a ser?
¿Quién procura que la bondad y la belleza sean deseables sin ese toque de Soberbia?
El orgullo y la vanidad son tan dulces y buenas, que empalagan, e invitan a las mas cruentas batallas por "Ser Santos" como "El es Santo".
Alcanzar y no encontrar la Santidad fue la condena por tu acto. Porque no soportaste el estupor, y preferiste dar a conocer en tu eterna bondad, tu maldad.
Llegó el día en que te "Conociste".
Llegó el día en que te "Conociste".
Eres Uno, y te lanzaste del Cielo para levantarte al Tercer Día, dicen los que "Saben".
Homo Adán Sapiens.
Abril 14 de 2015.
Medellin
